Entradas

Sin meditación no hay paraíso (ni yoga)

Imagen
Hace un par de días, en un muro de Facebook, leí la siguiente expresión: “Es curioso cómo la gente piensa que los que practicamos yoga deberíamos estar todo el tiempo en calma. Y no. Estamos aquí porque todos estamos “locos”. Coincido plenamente. Estamos locos porque no nos resignamos a vivir de manera automáta, reaccionando en lugar de actuar con atención plena. Hay un acto de rebeldía en el yogui que trata de entender cómo se construye la percepción de su mundo. Es un explorador de su realidad que se niega a aceptar que la vida es cómo se la están contando. En el diccionario de la Real Academia de la Lengua, la locura se define como una “acción que, por su carácter anómalo, causa sorpresa”. Y nosotros continuamente nos movemos en acciones anómalas: nos paramos de cabeza, meditamos, cantamos mantras, viajamos en busca de recibir enseñanza de maestros, observamos los efectos que causan los alimentos en nuestro cuerpo, cuestionamos lo que ocurre a nuestro alrededor, contemplamos el com…

Del yoga y el contentamiento

Imagen
Si alguien me preguntara por qué practico yoga, le respondería: “para recordarme hoy, más que nunca, que tengo el derecho de ser feliz.Qué ningún presidente, candidato, devaluación, muro, campaña electoral; etc., me quitará las razones que tengo para cultivar la compasión, el amor incondicional, la generosidad, la tolerencia y la claridad para tomar las decisiones que me ayuden en mi firme determinación de vivir de manera plena”. Todas las prácticas del yoga son en beneficio de la mente. Si vemos el mundo como espectadores de una película en una pantalla IMAX nos daremos cuenta de que no existen un lugar y un momento mejores o peores de los que estamos viviendo. Así nos vayamos a la isla más paradisiaca de la tierra con un sistema de gobierno justo y un modelo económico sustentable y equitativo, si la mente no está en calma, incluso en este lugar viviremos el peor de los infiernos. O por el contrario, recordemos la experiencia del doctor Viktor Frankl quién fue prisionero, durante much…

Del yoga, el destino y nuestras decisiones

Imagen
Hay una película que me impactó notablemente por la calidad de su manufactura y lo perturbador de se trama. Se trata de Animales nocturnos (E.U., 2016) dirigada por el cineasta y diseñador Tom Ford con las actuaciones de Amy Adams, Jake Gyllenhaal y Michael Shannon, entre otros.        Este thriller de suspenso (no recomendado para menores de 16 años) gira en torno a la galerista Susan Morrow (Amy Adams). Su trabajo en Los Ángeles le ha traido gran éxito y reconocimiento lo que le permite gozar de una vida privilegiada.           Durante un fin de semana, su marido sale a Nueva York y ella recibe un paquete. Se trata del manuscrito que su ex esposo, ahora novelista, ha terminado. La narrativa atrapa de tal manera a Sharon que no puede dejar de leer y comienza a cuestionar su propia vida. A partir de ese momento, somos testigos de dos historias que se desarrollan en paralelo. Por un lado, está la novela y por otro, las dudas existenciales de la protagonista que se da cuenta que ha desper…

Del yoga, el inicio de nuevos ciclos y la cualidad cambiante de la vida.

Imagen
En el archipiélago hawaiano, una de las palabras que más se escucha es Aloha. Una maestra de yoga me comentó que se podría interpretar cómo "hola, te doy la bienvenida  y también te despido con amor". Tanto las acciones de recibir como de despedir están implícitas en esta locución. Me decía que también era importante recordar que el amor estaba presente en ambas acciones.
Al contemplar esta expresión, no pude evitar reflexionar sobre el nuevo ciclo que comienza. Muchos conocidos y amigos coincidieron en señalar que el año que acababa de culminar había tenido como constante el dolor y el sufrimiento por diversas razones. Las sensaciones de desesperanza, estrés y orfandad fueron constantes ante los cambios drásticos que estuvieron presentes a lo largo de los doce meses anteriores. 
En este contexto, soy consciente de la necesidad de llevar al mundo exterior lo aprendido en el tapete  y en el salón de yoga. La práctica continua, día a día, es el único camino para transitar ante l…

De por qué el yoga nos salva continuamente

Imagen
En alguna ocasión recuerdo haber comentado que la práctica del yoga me ha salvado. Hoy lo ratifico. La Ciudad de México es un entorno poco amable donde los traslados son caóticos por el incremento del parque vehicular y la insuficiencia de los medios de transporte público. 
Si alguien que esté leyendo este blog no ha estado en esta urbe, para que se de una idea, se encontrará con un hábitat donde viven de fijo casi 9 millones de habitantes con una población flotante de 2 millones de personas que viajan para estudiar y/o trabajar. 
A esto, sumamos ambientes laborales altamente competitivos que generan estrés y agotamiento mental. Según estudios, el promedio de traslado para llegar a su centro de estudio o de trabajo, es de una hora 20 minutos. Quiero citar un día tipico de mi jornada laboral. Salgo a las 8:45 de la mañana y, si todo salé bien, llegaré a las 9:40. Si existe algún accidente o cualquier reparación en las vialidades, es probable que arribe a las 10 de la mañana. En la tarde,…

De los hábitos, la resistencia al cambio y el yoga

Imagen
Conforme vamos creciendo, nuestros hábitos y la manera en que nos explicamos el mundo tienden a convertirse en verdades absolutas. Nos cerramos ante la posibilidad de abrirnos a experiencias y conocimientos nuevos. Nos volvemos rígidos de pensamiento y poco tolerantes ante escenarios que son desconocidos para nosotros. En mi opinión personal, una de las grandes enseñanzas del yoga es aprender a trabajar con nuestros hábitos para abrirnos a nuevas posibilidades de percepción que nos ayuden a llevar una vida más placentera. Swami Chinmayananda, en suintroducción a la Bhagavad Guita, explica la importancia de entender cómo nuestros hábitos son un reflejo de nuestro estado mental. Chinmayananda señala que en sánscrito existen dos vocablos para referirse a la mente: manas que es la mente objetiva, aquella que recibe los estímulos a través de los sentidos del oído, el tacto, la vista, el gusto y el olfato. Y luego, Buddhi o mente subjetiva, que interpreta los estímulos externos y los traduce …