¡Yoga para niños! Con la colaboración de Lily Camargo


Siempre he creído que somos muy afortunados al practicar yoga. Es una oportunidad para unir lo que siempre pensamos que está aislado: cuerpo, mente y alma. Permite el desarrollo de la acción consciente, el cultivo de cualidades como la compasión o la valentía, entre muchos otros beneficios. Entiendo lo que ocurre en mi práctica cómo adulto pero ¿qué ocurre con los niños? ¿Cómo es una clase de yoga para niños? ¿No te gustaría compartir con tus hijos lo que el yoga te ha dado a ti? Es decir la oportunidad de mejorar la fuerza y la flexibilidad física, fortalecer la coordinación y el equilibro así como tonificar todos los sistemas corporales (esquelético, nervioso, circulatorio, digestivo, hormonal, respiratorio, muscular). ¿No sería genial expandir en tus hijos la conciencia de la naturaleza, de los animales y el entorno para fomentar la cooperación, el trabajo en equipo, la compasión, la generosidad, el amor y el respeto?
Porque imagino que respondiste “sí”, celebro con gran agradecimiento que Lily Camargo nos haya autorizado a reproducir parte de la entrevista que Marisol González Ficachi publicó en la Revista Balance del Grupo Expansión.

Lily Camargo es Instructora de Yoga para niños y familias certificada por Rainbow Kids Yoga (RKY) bajo la luz y guía de Paola García Parra. Lleva 2 años practicando diversos estilos del yoga (Ashtanga Yoga, Vinyasa Yoga, Hatha Yoga) bajo la tutela de Paola Aguilar en Yoga Kendra, un maravilloso estudio de yoga ubicado en Lomas Verdes, una zona del municipio de Naucalpan, en el Estado de México. Aquí parte de la entrevista.

¿Por qué enseñar yoga a los niños?
En la actualidad vivimos en un mundo sobrecargado de información, de estímulos, (televisión, videojuegos.). Ya no se explora con curiosidad innata el entorno que nos rodea: las hojas que caen de los árboles, las figuras que forman las nubes. Por esto, el yoga se convierte en una buena alternativa para estimular la creatividad y la curiosidad por aprender. Una práctica guiada y segura permite que los niños no se desconecten de ellos, al mismo tiempo que construyen una auto-imagen positiva, auto-aceptación, auto-confianza y amor por ellos mismos, equilibrando cuerpo y mente.
¿Cuáles son las principales resistencias u obstáculos para enseñar yoga a los pequeños?
El desconocimiento de lo que es el yoga en realidad. Por ejemplo, una gran mayoría relaciona la palabra yoga con religión, moda o un negocio lucrativo. Por otro lado, también están algunos maestros o instructores de yoga para niños quienes creen que la educación en esta etapa de la vida debe ser como se aprendía tradicionalmente, “la vieja escuela”, bajo órdenes, amenazas, lineamientos de clase estructurados que no pueden modificarse, con niños callados que no den problemas.
    Otro factor que es importante destacar es que los niños lleguen sobre estimulados ya sea porque comieron en exceso chocolates, bebidas energéticas (café) o estuvieron en contacto reciente con la computadora o algún videojuego. Ello conlleva a que pierdan fácilmente la atención ya que su mente esta agitada y el letargo les impide concentrarse.
    Finalmente, es importante el papel que juegan los papás, ya que en algunas ocasiones consideran la clase de yoga como “la hora del juego” o, peor aún, como una oportunidad de que su hijo compita y sobresalga, ejecutando mejor que nadie las ásanas (posturas).

¿Cuáles son las técnicas principales para enseñar yoga a los niños?
Son diversas las herramientas o técnicas que se pueden emplear en una clase. Por ejemplo: cuentos, huertos escolares, crear e iluminar mándalas, bodypaintings, modelar arcilla, manualidades con cosas que ya no ocupamos en casa, cantar, cocinar, teatro, bailar…todo lo que tu imaginación pueda crear. No siempre es necesario material. Con nuestros propios cuerpos podemos generar infinidad de diversión y aprendizaje.



¿Qué es lo que más les gusta a los niños?
Jugar, aprender, sentirse en confianza, en un lugar de comunicación efectiva donde puedan expresarse sin ser juzgados o etiquetados, en un lugar con limites pero que les permita explorar y satisfacer su curiosidad.

¿Qué no les gusta o les cuesta mucho trabajo?
Concentrarse, fácilmente. Se distraen con el material que este extra en el salón, con algún comentario de un amigo, etc.

¿Cuánto tiempo dura una clase? ¿Podrías describir el formato de una sesión? ¿Cuántas veces a la semana se recomienda?
Pueden ir desde 30 min hasta 75 min según la edad. Pero bastan 5 minutos para implantar una nueva semilla en un niño. Es recomendable tomar una clase una o dos veces por semana, las veces que el niño quiera ya que no debe ser una actividad obligatoria.
Pongamos por ejemplo, una clase con el tema Viaje a la India, es la hora en punto para iniciar la clase, esperamos 5 min más para que lleguen todos, mientras acomodo material si es necesario y dejo que los niños que estén platicando, corriendo y jugando se centren y tranquilicen. Solo doy el aviso de que en un momento más iniciaremos.

Juego introductorio:
Pasan los 5 min hago sonar el Cuenco Tibetano y los niños saben automáticamente que es hora de iniciar que la puerta se cierra y con ello todo lo externo queda afuera y solo estamos nosotros dispuestos a aprender a divertirnos.

Para iniciar:
Cantamos el OM en círculo, para aquellos que sean nuevos les explicamos que es Om, sino les gusta o se sienten incomodos, solo hago sonar una vez más el Cuenco. Les comento a los niños cual será nuestro tema, lo que aprenderemos: “Viaje a la India” Y comienzo a interesarlos en el tema, preguntándoles si les gusta viajar, que lugares han visitado, etc.

Viajando a la India:
Elegimos como llegaremos a nuestro destino: ¿Qué tal en una alfombra voladora? Utilizamos nuestro mat (tapete)

India:
¿Qué tal si para saludar este hermoso lugar hacemos un saludo al sol?
¿Qué ven? Miren….
Un encantador de serpientes (postura de cobra y de loto)
Montañas, arcoíris, arboles, flores, el sol… ¿Qué colores tiene el arcoíris? ¿Son montañas grandes o pequeñas? Este tipo de preguntas les fascina a los niños. ¿Ven algún animal? Perro, vaca, elefante, cerdo, águila… (Sus diversas posturas).

Relajación y regreso a casa:
Nos acostamos en nuestro tapete mágico y antes de regresar a casa con nuestros ojos cerrados vamos a visitar a un mago, que nos ayudara a encontrar El cuarto secreto del corazón, tu propio cuarto secreto, ese lugar donde todo es amor, donde te sientes tranquilo, seguro, amado y protegido. (Mientras guiamos la meditación usamos aromaterapia y ponemos bolsitas en la frente con semillas aromáticas para que puedan relajarse más fácilmente. Si algún niño le cuesta calmarse y meditar le pedimos nos ayude poner las bolsitas a los demás).
Después de nuestra visita regresamos a casa, hacemos sonar el cuenco 3 veces como aviso de que es momento de incorporarse poco a poco. ¿Cómo se sienten? ¿Qué fue lo que más les gusto?

Les doy una estampita de recuerdo de nuestro grandioso viaje.

Los niños imitan con facilidad, debe dárseles libertad de copiarlas a como su cuerpo de, siempre y cuando esa postura no genere alguna lesión o algún tipo de daño a su cuerpo. A partir de los 8 años se puede manejar ya alineación, su madurez física esta lista para hacerlo. Y si los niños generan una nueva postura ¿Por qué no? Perro dormido, gato enojado, camello sediento…




Comentarios

  1. Que bella pasión por la vida y servir ...

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  2. Que linda información, yo estoy preparandome ya para maestra de niños justo con Rainbow kids un saludo y gracias por este servicio.

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  3. Donde puedo conseguir música en español para combinarlo con yoga?

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