septiembre 08, 2010

El kirtan, la práctica más agradable para silenciar la mente

Entrevista con Nityeshwari Bordoy
Si las cuentas no me fallan, casi estoy seguro de que han pasado más de quince años. Fue una experiencia que marcaría para siempre mi relación con el yoga. Hare Krishna, Hare Krishna, Krishna Krishna, Hare Hare… Se trata de la práctica del kirtan o canto que, con el acompañamiento de la música del armonio y los tambores, te lleva a un estado de conexión difícil de describir. Es el yoga de la devoción o Bhakti Yoga.

Por esa razón le he pedido a Nityeshwary Bordoy, una yoguini de sonrisa contagiosa y corazón amable, que nos comparta algunas de las enseñanzas que encierra la melodiosa práctica del kirtan. Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare HareNityeshwary comenzó a practicar la meditación de manera regular (dos veces al día) en 1977 cuando, motivada por la curiosidad de saber qué era lo que practicaban Los Beatles, descubrió la Meditación Trascendental de Maharishi Mahesh Yogui. Con el paso de los años, Nityeshwary ha encontrado en el yoga un conjunto de disciplinas que nos sirve de apoyo para liberarnos y superar nuestras limitaciones.

¿Cómo defines la práctica del kirtan?
Es el canto como práctica yóguica, ya que requiere de una postura correcta (āsana), e involucra la respiración (pranayama), la concentración (dharana), y la devoción o sentimiento. Es el camino más corto hacia la meditación espontánea. Muchos son sus beneficios. En primer lugar, destaca la apertura del corazón, donde radica la fuerza e inteligencia del individuo. También nos alinea con los ritmos y sonidos internos, nos sensibiliza respecto al universo que nos rodea. Grandes maestros como Neem Karoli Baba y Swami Nityananda recomiendan el kirtan para el progreso espiritual.

¿Qué ocurre en el cuerpo físico al practicar kirtan?
El cuerpo físico responde a los pensamientos y palabras que pronunciamos. De la misma manera que la sangre “hierve” cuando recibimos un insulto, así las enfermedades y bloqueos del individuo se disuelven en la dulzura del kirtan. Es una forma de meditación y algunas personas perciben diferentes sabores en la boca, ven luces de colores o escuchan sonidos divinos mientras practican kirtan.

¿Cuál es la forma más apropiada de adentrarse en el kirtan?
¡Cantar! Recordar siempre que no es un espectáculo al que asistimos como público, sino que es preciso participar, es decir, cantar, para obtener los frutos del kirtan. En una postura cómoda y alerta, haciendo resonar los mantras desde el abdomen –no cantar en la garganta y menos por la nariz. A un buen volumen, y al mismo tiempo escuchando a los demás para armonizarnos con el grupo.

¿Por qué en sánscrito?
El sánscrito es el padre de todos los idiomas. Y además de su valor intrínseco ha sido usado por sabios y devotos durante siglos para alabar a la divinidad, por lo que está cargado de poder. Cualquier duda acerca la fuerza del sánscrito se disuelve después de cantar por unos minutos.

¿Qué instrumentos se utilizan en la práctica del kirtan?
Se utiliza un instrumento de teclado y aire similar a un acordeón, que se llama armonio. El armonio tiene un sonido que conduce a la introspección y además nos permite seguir la melodía hasta que aprendemos las palabras del kirtan. En sánscrito es un “bhaj” o devocional, y de esta raíz derivan palabras como “bhakti” (devoción) y “bhagavan” (venerable), etc. También un tambor llamado mrudang, címbalos, panderos y las manos, para aplaudir.

Nityeshwari aprendió a tocar el armonio en 2001 durante un invierno en el áshram de Swami Nityananda en Walden, Nueva York (www.shantimandir.com). Ella recuerda que no había nadie más que tocara, así que decidió intentarlo y, poco a poco, aprendió. “Mi maestro, Swami Nityananda, siempre ha sido muy paciente al explicarme los elementos del kirtan a través de los años”, comenta.
¿Cuál ha sido tu experiencia con la práctica del kirtan? ¿Qué ha significado en tu vida?
El kirtan es la práctica prescrita para esta época de Kali Yuga. A ciertas personas les gusta ofrecer servicio devocional (seva), a otras el estudio de las escrituras (jñana), a otras sentarse a meditar (dhyana), a otras ejercitar el cuerpo (hatha). Pero la práctica más fácil, agradable y garantizada para silenciar la mente sin importar el temperamento del buscador, es el kirtan. Para mí el kirtan representa el portal siempre abierto para acceder al atman, al interior en cuestión de minutos. ¡Es muy efectivo!

Has participado en varias prácticas de kirtan. ¿Recuerdas alguna en particular? ¿Por qué?
En 1984, en India, estuve en un kirtan de 7 días ininterrumpidos. Esto se llama una saptah. Al principio pensé que sería algo insoportable estar escuchando música, día y noche, durante siete días. Pero al final de este evento experimenté un silencio interior total, acompañado de una dicha completa que antes no conocía.

¿Por qué recomendarías a un practicante del yoga āsana (hatha yoga o ashtanga vinyasa yoga, por ejemplo) la práctica del kirtan?
El kirtan equilibra al practicante de cualquier otra rama del yoga, ya que se centra en el corazón, además de que lo vuelve más sensible a su propia vida interior.


Nityeshwari no deja de sonreír durante la entrevista. He tenido la fortuna de cantar con ella y escuchar sus pláticas, con gran entendimiento y claridad sobre el Shaivismo de Cachemira. Su forma pausada de hablar, sus movimientos, es un reflejo de su paz interior. Finalmente, recomienda a quien va a tener por primera vez la experiencia del kirtan que “abra su mente y su corazón, que abandone cualquier expectativa de lo que pueda pasar. Así como los hatha yoguis saben que el encuentro con su tapete de ejercicio es siempre una aventura –una sesión nunca es igual a otra–, de la misma manera cada encuentro con los mantras en forma de música es distinto para cada individuo”. Y con el rostro amable finaliza: “¡Ah! Y también les recomendaría que se preparen para pasar un muy buen rato en su propia compañía y la de los demás”.

Gracias Nityeshwari por tu tiempo y tu amor por el yoga. Tendremos la dicha de practicar juntos la dicha del kirtan el próximo sábado 25 de septiembre a las 9:00 de la mañana en la clase especial para celebrar el primer aniversario de Om Yoga Hoy en Purno Ham Yoga y Sanación.

Para mayores informes consulta el link: http://www.purnoham.com/neutro_.php?l=anivdani


Maria Esther Bordoy conoció a Swami Nityananda en 1983 en Los Angeles, California donde le dio el nombre de Nityeshwari. Ella vivió en Shanti Mandir, el áshram de Swami Nityananda en los Estados Unidos durante nueve años (1999-2008.) Además del servicio al áshram en áreas como la recepción de visitantes y la limpieza del áshram, Nityeshwari se especializó en el estudio del Shaivismo de Cachemira, en la práctica del kirtan, y estudió sánscrito en el Instituto Vivekananda de Stone Ridge, NY (2001-2008.)

1 comentario:

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