Día 1 Continuación

En el transcurso del día visité algunos de los monumentos más emblemáticos de India como The Indian Gate que se erigió en memoria de los 90 mil soldados del Ejercito Real que murieron en defensa del Imperio británico en la Primera Guerra Mundial. También visité el Gurudwara Bangla Sahib, uno de los templos más importantes de los Sikhs así como la majestuosa Casa de adoración Bahá'Í o templo del Loto Blanco como se le conoce popularmente por la forma arquitectónica de hormigón revistida de mármol blanco griego. Este lugar es el más reciente de los siete edificios erigidos en distintas partes del mundo y que albergan a los devotos de la fe Bahá'Í, una religión independiente revelada en Irán hace más de un siglo por Bahá'u'lláh. Aquí me encontré a una argentina que me dio la bienvenida en la entrada y que es voluntaria para ayudar en las tareas de acceso a las casi 40 mil personas que visitan este lugar a diario para meditar y orar en silencio. Fue reconfortante escuchar una vez más el idioma español. El mensaje de Bahá'u'lláh: "No debe enaltecerse quien ama a su patria sino quien ama al mundo entero. La tierra es solo un país y la humanidad sus ciudadanos".
Otro lugar que visité es el mausoleo del emperador Mughal Humayun. Su viuda Hamida Banu Begum ordenó construir este lugar en 1562 y fue diseñado por el arquitecto persa Mirak Mirza Ghiyath. Este magnifica combinación de mausoleo y jardín es la primera en su tipo y sería inspiración para el famoso Taj Mahal. La tumba fue declarada patrimonio de la humanidad en 1993 por la UNESCO.
Después de visitar dos lugares populares para la compra de artesanías, como Dilli Haat un bazar localizado en el corazón de Delhi, cerca del All India Institute of Medical Sciences, vivo en carne propia el caos vial de la ciudad. Motocicletas, rickshaws, camiones, peatones, taxistas, obligan verdaderamente a desarrollar la acción consciente. Es un mundo de gente.
Tres reflexiones me llevo en este día. La primera tiene que ver con las aglomeraciones. Desde pequeños, los hindúes están acostumbrados a las grandes concentraciones de personas. Así lo comprobé en la tumba Humayun. Había miles de niños que visitaban este lugar traídos por sus escuelas. Increíblemente, parece que hay un orden dentro del caos que se refleja en todos lados. La segunda es la perdida del sentido de la individualidad. Ya había leído que a la gente en la India, al poco tiempo de conocerte, comienza a hacerte preguntas personales como dónde vives, eres casado, se gana buen dinero en tu trabajo, tienes hijos, etc. Y la tercera, son los contrastes extremos en los que te mueves. Por un lado puedes admirar la majestuosidad de un templo como el Loto Blanco y en seguida volteas para ver la pobreza extrema del país: mujeres en saris trabajando en obras de albañilería o picando piedras en las obras publicas, hombres mutilados que piden limosna, niños durmiendo a la intemperie. Hay sensación extraña en el corazón y un gran impacto en los sentidos.

Comentarios

  1. me encanta ser parte de este viaje a travez de lo que escirbes gracias por compartir.......ELBA

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