Medita y todo lo demás vendrá. De la práctica del yoga

Hace un par de años, en un clase con Sharon Life y David Gannon, de Jivamukti Yoga, escuché cómo David simplemente dijo: "Sin dicha, no hay yoga". Yo venía de una práctica personal que se enfocaba mucho en lo externo. Trata de ejecutar TODAS las posturas, practicar la 1era Serie completa. No respetaba mi momento ni el estado en el que mi cuerpo se encontraba. El resultado fue simple: llegaron las lesiones y la frustración. Por esa razón, cuando David comentó que "Sin dicha, no hay yoga", sus palabras fueron una revolución. Me relaje, disfrute de mi práctica ¡y puede hacer mi primer arco completo!

He sido testigo como la constancia, la disciplina y el amor por la práctica de yoga trae beneficios. El yoga es un arte vivo, es integral. La práctica de ásanas (posturas) te permite preparar el cuerpo para la meditación. Por eso es importante continuar con el ciclo y no quedarnos en la práctica de ásanas. Con la práctica de yoga, el sankalpa o intención es cultivar un cuerpo sano, una mente en paz y un corazón compasivo. B.K.S. Iyengar lo explica en su texto El árbol del yoga: "El dominio de ásanas y pranayama ayuda al practicante a desligar la mente del contacto del cuerpo, lo que conduce automáticamente a la concentración y la meditación".

Pero, ¿qué es la meditación? Swami Muktananda, en su libro De lo finito a lo infinito, la define de la siguiente manera: "La meditación significa total quietud de la mente: una mente silenciosa y vacía. En esa quietud se entra en el Ser interior. Todos ustedes saben que, cuando duermen, pasan de las preocupaciones del estado de vigilia al olvido, pero eso no es meditación. Estar libre de todas preocupaciones exteriores y, al mismo tiempo, entrar en el corazón y permanecer allí por un tiempo: eso es meditación".


Baron Baptiste, el creador de Power Yoga, define la define así: "la meditación no tiene nada que ver con cómo te sientas ni dónde, ni con lo que te imaginas, sino con anclar la consciencia en el instante presente, estando plenamente consciente de los pensamientos y entregándote a la quietud. El propósito de la meditación es simplemente cultivar una conciencia tranquila desde donde fluyan las emociones y el intelecto. Siempre estamos haciendo, haciendo, haciendo; por eso, ponerse de repente a no hacer nada, supone un gran cambio. Pero si logramos no hacer nada, algo sucede en un nivel más profundo e interno. Empezamos a encontrarnos a gusto en nuestra propia piel. Vaciamos nuestras copas emocionales, limpiamos nuestra buhardilla mental de estática y abrimos la mente y el corazón para poder ver y vivir desde nuestra propia verdad".



Sin meditación no hay yoga. En la meditación nos encontramos a nosotros mismos. Cultivamos una mente en paz, en calma, que eventualmente nos llevará a conectarnos con nuestro corazón compasivo. Medita y todo lo demás vendrá. Dáte la oportunidad de encontrar ese espacio. La práctica de pranayama y de ásanas te permitirá entrar en ese espacio de quietud interna. Permite que los beneficios de tu práctica se incorporen a tu vida. La meditación es la puerta. Tú decides.

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