Gratitud y claridad. El Yoga está contigo. ¡Feliz 2011!

Han transcurrido ya 365 días. Hemos organizado las cosas de tal forma que diciembre marca el fin de un ciclo para iniciar uno nuevo en enero de 2011. En estas fechas no puedo más que contemplar y trabajar la cualidad de la gratitud. Gracias, gracias, gracias. Doy gracias, con intencionalidad, no como un mero gesto, sino con la acción consciente de agradecer por las múltpes bendiciones que la vida nos otorga a diario. Un cuerpo saludable, una mente en calma y un corazón contento son los grandes tesoros que hemos recibido. ¡Qué más podemos pedir! ¡Qué más podemos anhelar! Relaciones, amigos, trabajos, posesiones, van y vienen. Lo que hoy es tuyo, mañana ya no. Así es la temporalidad y el orden natural de todo lo existe. David Swenson, uno de los mejores maestros occidentales de Ashtanga Vinyasa Yoga establece la analogía con las posturas (ásanas) en yoga para entender el caracter temporal de lo externo: "¿Disfrutas de una postura? ¿Te causa angustia una postura? No te preocupes. Sólo dura cinco respiraciones." Así, todo se manifiesta, se sostiene y se transforma. Por eso tanto énfasis por cultivar una mente en paz, en calma, luminosa. Sólo con una mente armónica podemos apreciar las bendiciones que recibimos hoy, en este momento. Contempla por un minuto y dáte cuenta de lo afortunado, afortunada que eres. ¿Lo puedes apreciar? B.K.S. Iyengar dice que vivir espiritualmente es vivir el momento presente. ¿Para que lamentarse por un pasado o temer por un futuro que aún no llega? La práctica continua, disciplinada, segura, amorosa, te permite establecerte en el aquí y en el ahora. Contempla hoy la cualidad de la gratitud pero con claridad. Contempla lo afortunado que eres. ¿Verdad que sí hay motivos para celebrar? 

Con todo mi cariño, mi gratitud, ¡qué la vida sea plena! ¡Qué cultivemos un cuerpo saludable, una mente en calma y un corazón contento! Gracias.

¡Namasté! 

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